lunes, 19 de agosto de 2013

VOLVÍ A IMAGINAR LA LUNA (Parte 01)

(Una  pequeña historia que  se vino a la mente, una buena mañana)


Esperando eventualmente mi autobús para ir de vuelta a mi centro de trabajo… como es de costumbre mirando las combis, autos particulares y las custers que iban hacia Lorinda, no es mi destino pero aun así los miraba.
De pronto la tercera parte de un cuerpo fémina y pálido aparece de un móvil de transporte público…¡no puede ser!
Tal vez no dormí lo suficiente, seis metros más allá la combi se detuvo, corrí hacia a el… no podría ser, que hacia ella en esa combi, y en ese destino y sobre  todo a esa hora.
El cobrador desconcertado me dijo que  la chica del fondo grito  que paraba de inmediato para luego quedarse sentada en la silla casi desmayada.
De inmediato subí al transporte, tome su bolso y  la saque  con la ayuda de los pasajeros; ella podía  caminar (felizmente, pues seria difícil sacarla de ahí) y comenzó a hablar suavemente, repetía mi nombre “Luisyn , Luisyn….” Una y otra vez.
Le dije que la llevaría a una posta de salud cercano, ella  me dijo que no y comenzó a reponerse  cada ves mas.
Le interrogue de  adonde se iba, con quien se  reunía, pero solo llego a  responder: ”llévame contigo, aléjame de  aquí”.  Y no se cómo  se le ocurrió:
-       Vamos a tu trabajo, llévame a Parito
-       No, mejor vamos a una posta
Pero ella con su mirada  y sus lindas palabras me convenció (como siempre)
Tomamos la custers al  sentarnos me cogió  de las manos, y luego recostó su cabeza en el asiente, para luego cerrar sus ojitos para que descansen por fin;  yo solo  la  abrasé y le dije:”llora, llora…” ella quería hablar para contarme todo. Yo  la de tuve y la abrasé con más fuerza y le dije suavemente:”no es necesario”
Llegamos a nuestro destino, ella miro a su alrededor y le gusto el sitio.
-       Este lugar se parece  mucho a ti, en muchos momentos me recordaba a ti
-       Si ¿por que? -  -
-       Si un lugar  que me trasmite tranquilidad como tu; tan hermoso como tu belleza, el sol tan brillante  como tus ojitos y el cielo tan limpio como tu alma. Sabes  a veces cuando hay bastante nieblina por el cielo, me recordaba a cuando caminabas sin preocupaciones, sosegada y elegante.
-       Luisyn, gracias.
Al caminar hacia el colegio, desvié mis pasos  a la porta de salud, para que le den algo para calmarse. Se sentó por los pasillos. Fui con la enfermera para indicarle lo sucedido y volvería a ver los gastos y quedarme con mi amiga.
Luego  subí al colegio, ingrese a la sala de profesores, mire en dirección al recinto del director estaba cerrado. Pregunte  al auxiliar sobre él: ha salido a realizar una gestion pero ya no tarda. Asentí
Fui a mi aula que me correspondía, no creo que mi primera clase  del segundo semestre sería bueno. Existieron  muchos silencios  en mis explicaciones. Una estudiante intervino:
-       Profesor, está bien le hicieron mal las vacaciones.- todos echaron a reir-
-       Si. – y me sonreí-
…..ring….
El recreo por fin, salí disparado hacia la dirección, me firmo  mis papeles, solicite un permiso para la posta par una de mis vacunas -que llevaba desde inicio de clases-
Llegue a la posta, y para mi sorpresa no estaba ella, pregunte a la enfermera... ella me  negó con la cabeza y me alcanzó la receta y la boleta de pago.
Salí a buscarle a fuera de de aquel lugar…gire  en dirección de los pasillos… y ella corrió  abrazarme. Luego  me miro y me conduzco a uno de los asientos. Me pregunto como estuvo mi clase y antes de contestarle; me tomo de las manos:
-       Mira tus manos
-       Sabes el motivo- y echamos a reír
-       Vamos  a que te la enjuagues
Como un pequeño robot me deje conducir por sus encantadores ojos y su suave  voz, no podía contenerme a sus indicaciones.
Le consulte como se sentía hora, y que ahora estaba mucho mejor; pues en su semblante se veía y sus ojitos bellos pero melancólicos. ¡ el colegio! Me dije.
-       Me esperas un momento, voy a escaparme del colegio- me reí-
-       No quiero  causarte más problemas
-       Tú me necesitas ahora; voy a pedir permiso, espérame afuera de la posta, ok
Ella asintió y me sonrió, como aquella vez en la universidad cuando…………
Al ingresar al colegio me cruce con el director, estaba de salida.
-       Vuelvo en una hora
-       Entonces mañana  le comento mi asunto
Era mi oportunidad, ingrese al aula, di las indicaciones y contaba con el apoyo de un profesor
Todo salió a la perfección, al salir del colegio corrí hacia ella “ya es hora”. La tome de la mano y corrimos hacia arriba al paradero; justo a tiempo  una combi venia.
-       ¿A dónde vamos?
-        A que cerca aun paradero seguro, a cinco minutos de aquí. El lugar es bonito te encantara
Luego la hable en el oído
-       Te llevaría a la plaza pero temo que me pille el director
-       Entonces vamos- y soltó una sonrisa
Ella a recostó su cabecita junto a mi hombro, yo solo tome sus manos como si tomara una ramo de flores; y ella me miro y cubrió sus ojos con sus parpados
Al llegar cruzamos la carretera y nos sentamos en el paradero, yo me pare:
-       Elizab el cerro  lleno de flores, y ahora  mira el cielo celeste despejado y ahora escucha a tu alrededor. – justo paso una custers a toda velocidad.
-       Eso quieres que escuches- se puso a reír,  yo le seguí
-       Si eso es lo malo , pero solo por un instante.. realmente yo aquí siento calma, hazlo  ahora tu.
Era tan hermoso contemplarla mientras ella esta sosegada, mezclándose con ese hermoso paisaje... así estuvo por  cinco minutos.
Luego ella me miro y me sonrió, yo le hice lo mismo y me senté junto a ella.
-          Vamos a caminar, vamos hacia esa plazuela. O tienes algo más que hacer
-          A ver déjame ver mi agenda- echamos a reír mientras nos poníamos de pie.
Cada peldaño que bajamos me recordó a las interminables escaleras de la Universidad
-       Recuerdas cuando estudiamos el curso de Primeros Auxilios
-       Claro en la facultad de enfermería
Ambos dijimos “corríamos de una facultad a otra, subiendo hasta el cuarto piso…”
Por fin  bajamos  encontrándonos la pequeña y desolada, pero linda plazuela, esta de forma de un rombo, con asientos al medio de cada lado, en el centro una  hermoso lugar, con asientos en todo su alrededor, saltamos y nos sentamos juntos.
-       Elizab, ahora si podemos hablar de….
-       Y  como te va Luisyn ¿Cómo te ha ido en estos últimos años?- interrumpiéndome
-       Bueno la última vez que te llame por el celular, estaba trabajando aquí en el colegio, y en las tardes sigo en el colegio de donde vivo. El trabajo e bueno, no me puedo  quejar
-       ¿y en tu vida amorosa?, ¿tienes enamorada?
-       Actualmente no, supongo que Mariana  te habrá comentado que tuve una relación con una colega…pero terminas la relación
-       ¿hace cuanto tiempo?
-       Ummm … cinco meses
-       ¿Por qué terminaros?
-       Por motivos laborales, le salió un trabajo por la selva; y yo no pude esperarle, terminándole la relación al poco tiempo que partió de aquí
-       ¿Qué no la querías?
-       No lo suficiente para esperarla, hasta medio año. ¿tu esperarías?
-       Si lo quisiera de verdad, lo haría
-       Es por esa razón que no la espere, yo siempre espero a alguien más; que no se si volverá.
Ella me miro, yo le clave la mirada en sus pupilas. Ella intento hablar y antes que lo hiciera, la interrumpí
-       ¡Eres  tú!, siempre te espere, siempre te espero, y siempre te esperare….
Elizab se puso de pie, luego consternada se sentó. Ambos callamos por un largo tiempo.
-       Mira Luisyn lo que un día tuvimos, fue lindo, yo nunca lo olvidare, no te dije nunca, pero  tú ... tú fuiste mi primer enamorado; eres especial para mi… pero entiende  que yo no te dije que me esperes, no te di  motivo para que hagas eso…
Le tome  de las manos y las junte junto a las mías.
-       Elizab, tu eres muy importante para mí, aunque no le dije a nadie, tu no fuiste mi primera chica…
-       Y eso que tiene..
-       La primera vez fue alguien que no me gustaba y  tenía ninguna actitud que me interesara. Tú fuiste la chica más linda que me gusto y eres tan inteligente; justo como yo quería ...”una chica con flores en el cabello y libros en el escritorio”…. Mi amor ti fue tan sincero y puro,.. como tu decías “parecíamos niños”. Sabes no me interesa lo que haya pasado, lo que quiero de ti es tu presente, yo te quiero a ti por lo que eres, quiero tu presente, porque yo te amo sobre todo lo que paso, pase y pasara.
-       No te engañes; las enamoradas que vinieron después de mi…
-       Ellas  y cada uno solo me hacían recordarte de alguna forma, se cerraba o habría mis ojos me recordaba algo de ti... compréndeme por favor que siempre te ame a ti
Ella suspiro, se tomo un par de segundos,  me sonrio y dijo:
-       Sabes he sufrido mucho con él, supongo que  te imaginas el motivo por que me encuentro así
-       Si- fruncí el ceño-
-       Te seré sincera… eres una buena persona, tu  no me hiciste ningún daño, ni por que estuvimos cerca ni lejos… siempre estuviste.. siempre  apareces  en situaciones… a veces no entiendo por que termine contigo... pero las cosas  se dieron así y no hay remedio..
-       Siempre hay remedio para todo..
-       Menos para la muerte
-       Asi es Elizab…
Se quedo callada por un momento como si una idea hubiera congelado su habla, la deje así… cuando de repente cerró los ojos, y cogí su dedo meñique, como si tomara el extremo de un delicado lazo de seda
-       Recuerdas esto: falange, falangeta, metacarpos, carpíos, radio, cubito, humero clavícula…- y mis manos llegaron a la torra blanca que después se arribaron a una de sus ventanas laterales… finalmente mi mano se deslizaba  sobre sus pómulos-
-       Esta clase de aretes siempre me fascinaron..  han aumentado tus lindos lunares
-       Recuerdas aquella- mientras sonreía- vez que nos encontramos en el colegio, y me dijiste “aun siento lo mismo por ti”
-       Si Elizab
-       Yo también.. yo también quise decirte lo mismo
Nuestras miradas se nublaron de lágrimas y nos acariciamos sin las manos.  Nos sentamos , y nos abrazamos.. fue como….
-       Tengo un vacio Elizab
-       ¿Ah?
-       ¿es hora de almuerzo?
Echamos a reir
Intente  llamar al colegio para explicar que no podría ir a laborar y avisar que almorzaría  afuera; pero no había señal
-       Regresemos al paradero, no hay señal
-       Luisyn... anda tu, estoy cansada.. te espero
-       Acompáñame..
-       Luisyn, Luisyn …comenzó a  repetir mi nombre rápidamente y suavemente
-       Ok, espérame
Al subir, vi una custers en caminado hacia Trujillo... podría ser el auto de los profesores.. espere que pasara y luego llame.
De regreso a la plazuela…..no la encontré… solo estaba su cartera.
-       ¡Elizab! – grite,  una señora que me observaba:
-       Busca a su enamorada
-       Si
-       Salió en esa dirección- señalaba el pequeño pasaje hacia mi derecha
-       Joven tenga cuidado
-       Gracias- le respondi sin tomar atención a lo que me dijo
Corri hacia aquel lugar, como si fuera detrás del viento. Al llegar al termino de la calle, había un pequeño abismo y  más abajo un riachuelo, pero algo mas tenía esa pendiente… algo.. o mejor dicho alguien más sorprendente.
-       ¡Elizab, que haces ahi!
-       Ven Luisyn, mira es hermoso
-       Ok, ahora voy
-       Miércoles, ahora como bajo- susurre-
Observe  a mi alrededor, encontré una especie de camino, lo seguí. Al llegar junto a ella, le cubrí los ojos, como si se intentara tapar dos estrellas con ellas
-       A ver quién será
-       ¿adivina mi princesa?
-       Eres tu cariño, mi príncipe azul
-       Te quiero mucho- y baje mis manos y le ayude a ponerse de pie, la tome por la cintura… y la bese como si tocara los pétalos de una rosa.
Luego nos fuimos almorzar, cerca de ahí . el lugar era anteriormente una pollería que quebró y actualmente  se dedicaba a servir desayuno y almuerzos.
Ahí conversamos de nuestras anécdotas  de nuestras profesiones
Terminamos, solo nos quedaba un camino que recorrer, regresar a Tubilsa, a casa. Aunque a ella no le gustaba la idea, sabia que no era una alternativa no  volver.
En el camino, ella me pregunto.
-       Luisyn, ¿me amas?
-       Si y mucho..tan..
Y puso  sus largos y finos dedos índice y medio sobre mis labios, tomandome de mis cabellos y me beso tiernamente. Posteriormente se arrecosto sobre  mi hombro derecho, y se durmió. Todo el tiempo restante  del camino me quede contemplándole  y tome sus manos,  veía como los rayos solares caían sobre sus sedosos cabellos y su hermoso rostro; se veía como una diosa junto a mí.